viernes, 13 de junio de 2008

Quetrén quetrén

El tren cuando pasa hace "tatán tatán... tatán tatán... tatán tatán" pero el último es un "tatán" solo. ¿Por qué? Pues porque cada dúo de tatanes (¿) representa al último par de ruedas de un vagón y el primero del siguiente. Entonces, cuando llega el turno del último vagón, suena el tatán de sus últimas ruedas, pero como no hay vagón alguno que le siga, se escucha uno de esos silencios que son doblemente silenciosos porque uno espera oír algo ahí.

5 comentarios:

lucia dijo...

no hay trenes en mi ciudad...y en la que vivo ahora que no es mia, tampoco..... y solo anduve en tren cuasndo era chiquita en las grutas y en la trochita que no se por donde iba..
ah y hace poco en bs as cuando fui a ver a pampa...
pero no preste atencion al tatan... lo hare la proxima!!
cuantos puntos suspensivos!!
ja saludos!!

luu

WWW.FOTOLOG.COM/LULI_BARILOCHE

agost dijo...

jajaja como cuesta hacer un comentario aca!
esos pensamientos tan profundos!
a mi me daba miedo viajar en tren, cuando era chiquita....el hecho de pasar de un vagon a otro me estremecia (?)
y ahora me da miedo viajar en tren , pero miedo a q me afanen...ja, en serio! prefiero comerme tres horas en bondi!
ya seeeeeee q a nadie le importa, pero aguante la libertad de expresion :O

yOk. dijo...

[...] quedara petrificada sobre la mesa con ese aire de doblemente quietas que tienen las cosas movibles cuando no se mueven [...]

Julio Cortazar



:)

unjuegoabsurdo dijo...

Al fin encontré a alguien con los mismos poderes de observación que yo! Me sentía sola. Gracias.

No te revelaré mi nombre hasta que me reveles el tuyo. dijo...

Bueno, como te darás cuenta, leí todas tus entradas? (así se dice?) y primero tengo que decir: me siento incómodamente interesada al leer tantas cosas que piensa una persona la cual no conozco, me da ganas de decir: TE QUIERO VER LA CARA HDP! porque despierta mis dudas, es la necesidad de leer a alguién y ver su cara por dios! Bueno, ahí termino el primer punto.
Segundo: La re flasheás cuando escribis, me encanta.
Chau!